domingo, 24 de mayo de 2015

Take me back..

Hace unas noches, no sé cuantas, empecé viendo la semi-final de Eurovisión con mi compi de cuarto y nos acabaron dando la 1:30 de la mañana viendo vídeos y música de la infancia /nuestra infancia fangirleante adolescente, que todos hemos tenido pero que no comento para salvar nuestra dignidad/.

Y es que era todo tan fácil cuando eramos pequeños... La cosa se resumía a ver dibujitos, jugar con mis primos, ir al campo de la tía Mili, y usar el ordenador -que lo más diver eran el Paint y el CD-ROM del juego de El Lince en mi época... y hablo de mis 12 años-.

Desde juegos de mesa hasta juegos inventados, por dios, que creatividad no nos faltaba. Si nuestros padres no nos querían regalar el Monopoly nos lo hacíamos nosotros de papel, que tiempo teníamos de sobra (al final a mi madre le di lástima y me lo regaló hehe); y hasta separar los caracoles que paseaban por el muro de la parcela de mi tía e intentar pegarlos de nuevo era un perfecto pasatiempo.

Y ahora estoy aquí, en un descanso antes de comer, después de cuatro horas y poco estudiando... y las que me quedan hoy, mañana, y el resto de mi vida hasta que me gradúe. Que los posibles futuros ingenieros no tenemos vida ya.
Así que ese pequeño flashback con mi Jenni esa noche fue una buena forma de desconectar de ahora y volver a aquellos tiempos. Y los aproveché muy bien, no como los doceañeros de ahora -maemía-.

Ahora tienen de todo y, sin embargo, les falta de todo. Lo peor es ver que mientras a estas edades ya van guarreando algunos, no todos, que tengo una hermana y no la quiero incluir aquí... espero... a mí a los 12 los nenes me daban asquete. Asquete en el sentido de ¿cómo puede alguien querer besar a otra persona? ughhh. 
Que también es verdad que yo empecé a pensar en esas cosas un poco más tarde que el resto, pero es que los de hoy en día empiezan demasiado temprano, creo yo. Y se pierden tantas cosas.

Pero bueno.. las épocas cambian, la gente cambia, lo que era típico pasa a ser lo opuesto a lo típico actual... me siento un poco abuela en estos momentos.

Y lo que daría yo por volver a mis ratos de sofá viendo dibujitos y pidiéndole a mi madre 'un desayunito porfi porfi'.

Pero bueno. Estamos aquí y ahora, y lo que tengo que hacer es intentar aprobar, mucho carpe diem, y crearme un futuro en el cual me acuerde de hoy y diga 'qué tiempos aquellos...'

Y así sucesivamente.



jueves, 7 de mayo de 2015

Argjj, humanos.

Estaba ayer en clase viendo al profesor hablar de cohetes (estudio Ingeniería Aeroespacial) y me reafirmé en lo mala gente que somos. Egoístas, guarros, rencorosos, poco éticos. Humanos.

Resulta que en 2007 los chinos decidieron probar un misil antisatélites.
Le dieron bien, parece, y la órbita donde éste se encontraba quedó así:



Inutilizable.












Y esto teniendo en cuenta que ya de por sí había más mierda ahí arriba antes.
Es un poco triste pensar que ya no solo tenemos hecho mierda el planeta por dentro sino también por fuera. Vivimos en la mierda y rodeados de mierda.

Somos egoístas. Los chinos querían probar su misil y punto. Quiero algo, lo consigo y que se jodan.
Y al fin y al cabo la mayoría de la gente es así, ¿no? Porque, por ejemplo, casos de corrupción en España tenemos para dar y regalar.

Cierto es que no puedo tachar de egoísta a todo el mundo o a todos los gobiernos. Hay gente buena, pero está tan lejos que se olvida que está.
En mi viaje de cinco días a Finlandia, mi compañera de intercambio se escandalizaba cuando yo le hablaba de los casos de corrupción y de la indiferencia de la mayoría de la gente. Aquí eso no pasa, me decía ella, y si pasara, se aclararía y se llevaría a justicia de inmediato.

Otro ejemplo de diferencia de mentalidad entre países es el que nos contaba un profesor de bachillerato: "Cuando estuvimos de viaje con los chicos del nocturno en Alemania, fuimos a un parque que tenía hamacas colgadas, para quien quisiera echar allí el rato, y un alumno me preguntó que por qué la gente no se las llevaba a sus casas, que el lo haría".

Siempre es mejor tenerlo en tu casa que al aire libre para compartirlo, ¿no?
En fin. Quizá el problema es la educación, como dice mi amigo Fernan. Hay que cambiarlo todo desde la base, desde la educación, para que tenga repercusión. Porque no es normal que haya países como Alemania o Finlandia con una educación y un respeto ejemplares, donde dejábamos el abrigo y la mochila en medio del pasillo del instituto mientras íbamos a comer porque nadie te los iba a quitar, y que en España si parpadeas en el metro quizá te roban un riñón.

Yo de pequeña le decía a mi madre que de mayor quería cambiar el mundo, que para eso qué tenía que estudiar. Y ella se reía de mí. Normal. No hay manera, shurs.
Dado que eso no se estudia y que no voy a salir yo sola a la calle con una pancarta y un megáfono, pues intentaremos conseguir cosas poquito a poquito.

Gente ordinaria consigue cosas extraordinarias.


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Resulta que he vuelto a conciliar el sueño gracias a un regalito muy especial que me han hecho.
<3
Así que usaré mi tiempo libre de vagueo para ñordiescribir.